Visión


Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. (Proverbios 22:6 RVR60)

Una de las más preciadas bendiciones que Dios le ha dado son  sus hijos y con ello le ha delegado la tarea de instruirlos, pero entendemos que también necesitan una educación formal y sistematizada, lo cual preocupa, ya que la educación está plagada de pensamientos humanistas que llevan a los niños y jóvenes a acomodarse al mundo actual. Sistemas educativos y programas son dirigidos y diseñados por personas en algunos casos que no temen a Dios. Lo impresionante es que muchas naciones han optado por sacar a Dios de las aulas, eliminando valores y principios cristianos de las enseñanzas en las escuelas, aprobando leyes como el reconocimiento de los matrimonios entre personas del mismo sexo, la legalización del uso de drogas, entre otras cosas, y lo que es contrario a dichas disposiciones, como los fundamentos y las enseñanzas de la Biblia, son consideradas arcaicas e intolerantes para la sociedad. Por eso parte de la visión de la Iglesia es educar integralmente a nuestros niños y jóvenes protegiéndolos en un Centro educativo cristiano.

Dios plasmó una visión hace más de 25 años en el corazón del  Apóstol Doctor Sergio Enriquez Oliva, pastor general de Ministerios Ebenezer y su sueño se convirtió en realidad.

Él se vio en la necesidad de proteger a sus hijos que estudiaban en un colegio laico a quienes obligaban a participar en actos religiosos contrarios a su fe. Y Dios le dio la visión de fundar un colegio para proteger espiritualmente a los niños, tanto los suyos como a los hijos de los cristianos. Así nació Liceo Cristiano Roca de Ayuda. Fundamentándose en la historia de Moisés.

Un hombre de la casa de Leví fue y tomó  por mujer  a una hija de Leví. Y la mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era hermoso, lo escondió por tres meses. Esta es la historia de Moisés quien tuvo que ser protegido por sus padres, pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, la madre preparó una cestilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y  la  colocó a la orilla del Nilo. Y la hermana  del niño  se puso a lo lejos para ver qué le sucedería. (Éxodo 2:1 al 4 LBLA)

Esa es la manera de proteger a los alumnos. Un día son enviados a un viaje por las corrientes del Nilo (figura del mundo) plagado de todo tipo de peligros, desde agua contaminada hasta depredadores. El niño tenía tres meses, a esta edad un bebé es incapaz de defenderse, o de diferenciar entre un depredador y la persona que lo ama, así son los niños a veces, no  distinguen algo que les puede hacer daño, por eso el Colegio, es como esa cestilla que les brinda protección, y los maestros como la hermana de Moisés, atalayas que cuidan e informan a los padres de los posibles peligros que acechan a los pequeños.

Cada vez que han surgido libertadores espirituales de parte de Dios, en el mundo ha habido un ataque contra los niños. Cuando Moises nació, hubo una persecución de niños bajo la orden de Faraón (figura del diablo) de matarlos ya que temía que entre ellos estuviera un libertador. Cuando iba a nacer nuestro libertador, el Señor Jesucristo, Herodes dio la orden de matar a todos los niños menores de dos años. Hoy, hay Herodes y farahones modernos, que quieren destruir a los niños y jóvenes, por lo tanto, necesitan protección de filosofías humanistas,  de influencias diabólicas, de vicios y adicciones que los llevan a la depresión y a la muerte.

Esta visión se amplió al bendecir a muchas familias, que no tienen la misma fe que nosotros, pero buscan la protección para sus hijos, convirtiéndose para ellos el Colegio, en un lugar de refugio, un lugar de salvación.