Acerca de Nosotros


Hace más de 25 años el Apóstol Doctor Sergio Enríquez Oliva, pastor general de Ministerios Ebenezer se vio en la necesidad de proteger a sus hijos que estudiaban en un colegio laico a quienes obligaban a participar en actos religiosos contrarios a su fe. Dios le dio la visión de fundar un colegio para proteger espiritualmente a los niños, tanto los suyos como a hijos de los cristianos. Así nació Liceo Cristiano Roca de Ayuda.  

Fundamentándose en la historia de Moisés. “Un hombre de la casa de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví. Y la mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era hermoso, lo escondió por tres meses. Esta es la historia de Moisés quien tuvo que ser protegido por sus padres, pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, la madre preparó una cestilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y la colocó a la orilla del Nilo. Y la hermana del niño se puso a lo lejos para ver qué le sucedería.” (Éxodo 2:1 al 4 LBLA).

Esa es la manera de proteger a los alumnos. Un día son enviados a un viaje por las corrientes del Nilo (figura del mundo) plagado de todo tipo de peligros, desde agua contaminada hasta depredadores. El niño tenía tres meses, a esta edad un bebé es incapaz de defenderse, o de diferenciar entre un depredador y la persona que lo ama, así son los niños a veces, no distinguen lo que les puede hacer daño, por eso el Colegio, es como esa cestilla que les brinda protección, y los maestros como la hermana de Moisés, atalayas que cuidan e informan a los padres de los posibles peligros que acechan a los pequeños.

Cada vez que han surgido libertadores espirituales de parte de Dios, en el mundo ha habido ataques contra los niños. Cuando Moisés nació hubo una persecución de niños bajo la orden de Faraón (figura del diablo) de matarlos ya que temía que entre ellos estuviera un libertador, el Señor Jesucristo, Herodes dio la orden de matar a todos los niños menores de dos años. Hoy, hay Herodes y faraones modernos, que quieren destruir a niños y jóvenes, por lo tanto, necesitan protección de filosofías humanistas, influencias diabólicas, vicios y adicciones que los llevan a la depresión y la muerte.

Esta visión se amplió al bendecir a muchas familias, que no tienen la misma fe que nosotros, pero buscan la protección para sus hijos, convirtiéndose para ellos el Colegio, un lugar de refugio y salvación.